Abel García Hernández, Levi Strauss & Co., Director TI Latinoamérica

Autor: José Luis Becerra
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CIO100 2013 Inteligencia de Negocio

Después de que al año pasado se implementaran soluciones de eCommerce y una iniciativa global buscando que los clientes estén satisfechos, Abel García, director de TI para América Latina, señaló que esté último año encontró áreas de oportunidad en la empresa en las cuales su área tenía que ser partícipe de la solución.

El proyecto de Inteligencia de Negocios (BI) nació con la rápida expansión de los datos electrónicos, la empresa encontró que era cada vez más difícil aprovechar de manera eficiente sus datos para satisfacer objetivos de negocio. “Se trata de información adicional y valiosa que se encontraba en todas las áreas operativas de la una empresa: ventas, finanzas, servicio al cliente, desarrollo de producto, marketing y muchos más”, explicó el CIO.

Según el directivo, la empresa sí contaba con sistemas empresariales y operativos tanto para la operación como para el análisis de datos; sin embargo, la información no se compartía entre las áreas para la toma de decisiones alineadas con la estrategia local y global de la compañía. “El análisis de datos en un Excel dificultó el desarrollo de estrategias que incrementaran ventas o redujeran los costos de operación”, manifestó Abel García.

Es así que el proyecto consistió en transformar los datos en información que ayudara a la toma de decisiones en la empresa. “De esta forma colectamos la masa crítica de información que está dispersa en los sistemas de la compañía y de nuestros socios comerciales para consolidarla, filtrarla, analizarla y presentar diversos reportes”, señaló el Director de TI, y agregó, “el desafío fue estandarizar los datos y fuentes de información debido a que se tienen múltiples fuentes de información que tenían que estar en la base de datos central. Con BI es posible proporcionar métricas y tendencias que por otro medio sería imposible conocer”.

Este proyecto, con duración de ocho meses, trajo beneficios para los usuarios, quienes pueden cumplir tareas de misión crítica como superar el número de ingresos, maximizar la rentabilidad, identificar oportunidades para reducir costos o evitar la carga de los recursos de TI. “El resultado es positivo, ya que con las mejoras en los procesos  y el crecimiento financiero, el proyecto tuvo un retorno de inversión (ROI) de seis meses”, añadió.