Cuatro percepciones de la Inteligencia Artificial que son sorprendentes: Paessler

Autor: Mireya Cortés
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La Inteligencia Artificial se convertirá en “ASI” o Artificial Superintelligence (Superinteligencia Artificial) dentro de los próximos 50 años, siendo el último invento que la humanidad tiene que hacer. Mientras investigaba la IA, he encontrado algunas tendencias fascinantes como esta y otras observaciones que quisiera compartir.

La Inteligencia Artificial ya está en todas partes aún si no la llamamos así

El término de “IA” se ha utilizado durante un largo tiempo y, en el pasado, principalmente para aplicaciones y programas que parecen menos inteligentes desde la perspectiva actual, pero eso no importa en absoluto. Porque dentro de 30 años también podemos mirar atrás y reírnos de lo que hoy llamamos “inteligente”. La computadora Colossus, con la que tuvo éxito el criptoanálisis de la máquina de Lorenz, fue el paradigma de una máquina inteligente a principios de los años cuarenta. La primera calculadora del tamaño de la palma de una mano se consideró inteligente a fines de los años sesenta. Y así.

Cuando voy a Alemania por trabajo, a la hora de salir del hotel, primero tomo el tren, luego el metro. Cuando llego a la Estación Central de Nuremberg, ningún cerebro humano decide a qué vía llego y cómo deben navegar los otros trenes para evitar una colisión. El diseño de un calendario y su funcionamiento efectivo y (casi) impecable han estado en manos de la Inteligencia Artificial. Mientras camino por la estación, ya sé exactamente a qué hora partirá mi próximo metro. Pero incluso estos tiempos de salida no fueron calculados por humanos, sino por computadoras.

Normalmente tengo uno o dos minutos para comprar un pretzel en el camino y luego espero un momento hasta que llegue el metro sin conductor. Sí, leyó bien. Hay muchos trenes sin conductor en Nuremberg. Este proyecto se llama RUBIN y está organizado por Siemens Mobility. Desde 2010, dos líneas han funcionado de forma totalmente automática, sin conductor y sin accidentes graves. A cualquiera que ahora piense que esto ha llevado a despidos masivos de conductores, le puedo decir, que al menos en este caso, la Inteligencia Artificial no ha robado ningún trabajo. Los 120 conductores anteriores del metro ahora trabajan en servicio al cliente y del sistema, y aseguran que las operaciones se realicen sin problemas.

Entonces, cuando finalmente estoy sentado en el metro, me gusta leer las noticias en mi teléfono celular y la mayoría de las veces me recomiendan artículos que me interesan (a veces obtengo resultados deportivos, pero la excepción es la regla). Podría seguir y escribir aquí un día entero, pero para no ir más allá, ya podemos decir: la IA está en todas partes y no importa si la llamamos así o cualquier otra cosa. Porque como dijo John McCarthy a fines de la década de 1950, una vez que algo funciona, ya no lo llamamos IA. Este término parece estar reservado para los autores de ciencia ficción.

El desarrollo de la Inteligencia Artificial no es lineal, sino exponencial

El futuro se siente débil porque los humanos estamos programados para hacer pronósticos del futuro de acuerdo con el pasado. Y para decirlo bien, nuestro pasado fue modesto. Hace 70,000 años, se realizó la llamada revolución cognitiva y, de alguna manera, los Homo sapiens, que no éramos nada mejores que los monos que caminaban erguidos, logramos desarrollar el lenguaje, las culturas y los sistemas intelectuales. Esto nos ha convertido en la especie animal más exitosa del planeta, pero entre los grandes hitos de la historia humana (el primer fuego controlado, el primer sistema de escritura y catalogación, el primer estado que funcionó) ha pasado bastante tiempo. Primero fuimos cazadores y recolectores durante mucho tiempo (nuestros genes están diseñados para eso), luego fuimos agricultores. Pero, a partir del 1500 EC[1] (Era Común) las cosas han cambiado radicalmente.

Debido a que en el pasado siempre nos llevó (más o menos) mucho tiempo alcanzar ciertos hitos, asumimos que este también será el caso en el futuro. Pero no funciona de esa manera. Si ponemos a una persona en una cápsula del tiempo de la época de la Constantinopla medieval, alrededor del año 1000 EC, y lo enviamos a la edad de Cristóbal Colón, podría encontrar algunas cosas interesantes (un sistema estatal que funciona mejor, ciudades más grandes), o algunos hallazgos médicos nuevos), pero en general no se sorprendería demasiado. Obtendríamos la misma reacción enviando a una persona del Reino de los Francos en el año 500 EC a la Constantinopla del año 1000 EC. Sí, Europa había cambiado políticamente, el Islam había surgido como una nueva religión mundial, pero ya sabe, nada demasiado loco.

Ahora, si uno de los hombres del año 1492 EC, que navegó en el Santa María hacia América, fuera enviado a la actualidad, a una metrópolis vibrante como Londres, Mumbai o Tokio, creería que se encuentra en un mundo diferente y ajeno. Seguramente tendría un ataque al corazón por la emoción. Hemos cambiado tanto y tan rápido.

Si observamos los 70,000 años transcurridos desde la revolución cognitiva y pensamos en el futuro, en la IA y en el camino que tenemos por delante, creemos que estamos en una acera con una ligera inclinación, nada que no se pueda caminar de forma relajada después de tres cervezas un domingo por la tarde. En realidad, sin embargo, estamos en el campamento base del Monte Everest y la cima sube abruptamente frente a nuestros ojos.

En el momento en que la AI se convierte en una superinteligencia (ASI), podrá quemar sus libros de historia

Hay muchos científicos que dividen el término general Inteligencia Artificial en tres categorías: ANI (Inteligencia Artificial Estrecha), AGI (Inteligencia Artificial General) y ASI (Superinteligencia Artificial). Triste, pero cierto: tenemos el tipo de AI más tonto en este momento, es decir, ANI. Por tonto, en este contexto, debe entenderse relativamente. Ya no tiene sentido medir la calificación de Elo de la mejor computadora de ajedrez, ya que está en continuo aumento y ya supera a la del mejor jugador de ajedrez humano muchas veces. Pero pregunte a un programa de ajedrez sobre el clima o una reserva de mesa en su restaurante favorito y vea qué tan inteligente es en este caso. En cambio, Google es una mejor herramienta de investigación que la persona más leída o el mejor archivista del mundo, pero se vería bastante limitado en un combate contra Magnus Carlsen, el gran maestro ajedrecista, o si se le pide que opere un metro sin conductor en Nuremberg.

ANI puede hacer lo que fue diseñado para hacer perfectamente bien y mucho mejor que cualquier humano, pero sólo eso y nada más. Por lo tanto, el camino hacia AGI significa llevar la Inteligencia Artificial a un nivel general de inteligencia humana, donde la IA puede actuar así como un ser humano en diferentes campos. Las estimaciones conservadoras suponen que en 2050 habremos desarrollado una IA que se encuentre en el nivel AGI. ASI, la “verdadera IA”, que puede hacer todo mucho mejor que cualquier ser humano, es el santo grial de la investigación de la IA y los científicos conservadores consideran que una ASI en 2070 es bastante realista.

Ahora mucha gente cree que una ASI es una inteligencia artificial brillante, que calcula muy rápido y toma solo un segundo para una tarea, para la cual una persona necesita un día. Pero no se trata realmente de cantidad, sino de la “calidad de la inteligencia”, y eso es un asunto completamente diferente. Lo que nos hace a los humanos más inteligentes que los monos o las hormigas no es la diferencia en la velocidad de pensamiento, sino la estructura de nuestros cerebros y nuestra capacidad para tener ideas complejas. Si usamos la capacidad de una hormiga y aumentamos su velocidad de pensamiento 10,000 veces, la hormiga NO podrá entender la mecánica cuántica, volar a la luna o construir un automóvil Tesla. Una ASI será un paradigma completamente nuevo, algo que no existía antes y algo que es potencialmente tan superior a nosotros como nosotros a las hormigas. Y cuando consideramos la consecuencia de que una inteligencia artificial súper inteligente podría crear versiones mejoradas de sí misma, el efecto ya no es predecible, y finalmente, entramos a la oscuridad sobre cómo será nuestro futuro. ¿Da miedo? Pasemos al último punto y decida por sí mismo.

ASI probablemente será imperceptible y podría hacer todo sin nosotros

En primer lugar, tengamos en cuenta que una ASI no es una mejor variante del cerebro humano, sino algo completamente diferente. El cerebro humano no es per se una “mejor variante” del cerebro de un mono. Claro, podemos hacer algunas cosas que un mono nunca podrá hacer (incluso si tratamos de enseñarle). Pero si un orangután y yo estuviéramos varados en una isla abandonada y tuviéramos que luchar por nuestra supervivencia en las próximas semanas sin la ayuda de otras personas, no habría duda de quién sobreviviría más tiempo. Seguramente, podría recitar los poemas de Poe al orangután frente a la fogata por la noche, pero eso es todo. Mi cerebro no está diseñado para luchar por mi supervivencia sin un grupo de aliados y sin un plan elaborado. En consecuencia, ASI no es mejor que nosotros, ni necesariamente superior en nuestra esfera de existencia, sólo es objetivamente diferente y probablemente insaciablemente más inteligente.

En segundo lugar, se puede suponer que no será de interés para un ASI vivir nuestras vidas. Todas las fantasías del fin del mundo se basan en la suposición de que una especie extraña quiere destruirnos para apoderarse de nuestro planeta y, en última instancia, llevar vidas similares a las nuestras. Pero no creo que una inteligencia artificial mucho más inteligente que nosotros tenga tales planes. ¿Puede imaginar a un ASI emborrachándose y comiendo frituras frente al televisor? ASI existirá en un mundo completamente diferente, tan inalcanzable para nosotros como lo somos para las hormigas. No soy un científico calificado en el campo de las hormigas, pero creo que los humanos solo tenemos una existencia notable para las hormigas cuando accidentalmente pisamos una. De lo contrario, vivimos en un “mundo diferente” de alguna manera. Qué es lo que impide que un ASI nos pise, los escépticos pueden preguntar.

Pasamos entonces, al tercer lugar: en los últimos 70 años ya han ocurrido cosas fantásticas en el campo de la cooperación mutua, que han conducido a una especie de unión moral global que es única hasta la fecha. Una nueva moral universal que, por supuesto, todavía no se puede sentir por igual en todo el mundo, y aunque existen brotes de violencia y hostilidades, en términos amplios ha existido estabilidad en términos bélicos en años recientes. No hay razones para creer que una ASI será hostil para nosotros. En cambio, deberíamos pensar en lo que puede hacer un tipo de inteligencia completamente diferente para la humanidad. Una cura para todo tipo de enfermedades mortales, una forma ideal de política y convivencia social, la respuesta a cómo un sistema financiero debe funcionar de una manera que no explote a la mayoría de las personas; entre otras. Estas son las preguntas que una inteligencia que no está atada a nuestros límites y tiene capacidades completamente diferentes podría resolver. Y cuando pienso que sigo disfrutando de mi vida humana limitada, mientras estoy allá en lo alto de la nube (o donde quiera que a las ASI les guste pasar el rato), esta superinteligencia resuelve todos nuestros problemas en cuestión de segundos, entonces me parece genial.

-David Montoya, Director de Paessler Latinoamérica

 

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