Fábricas inteligentes preparadas para impulsar la economía global

Autor: Sandra Plata
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Un nuevo estudio realizado por el Instituto de Investigación Capgemini revela que las fábricas inteligentes podrían aportar al menos 1.5 billones de dólares a la economía global provenientes del incremento de la productividad, mejoras en la calidad y participación en el mercado, junto con los servicios al cliente.

Sin embargo, dos terceras partes de este valor general están por realzarse: la eficiencia por diseño y la excelencia operativa a través de operaciones de control de circuito cerrado harán contribuciones similares. De acuerdo a la nueva investigación, China, Alemania y Japón son los tres principales países en vías de adopción de fábricas inteligentes, seguidos de cerca por Corea del Sur, Estados Unidos y Francia.

El reporte titulado, “Fábricas inteligentes a escala”, identificó los dos retos principales para la ampliación: la convergencia TI-OT y el rango de aptitudes y capacidades requeridas para impulsar la transformación, incluyendo las capacidades multifuncionales y las competencias sociales, además del talento digital. El informe también destaca cómo la tecnología lideró la transformación, hacia una “Industria Inteligente”, es una oportunidad para que los fabricantes se esfuercen por encontrar nuevas formas de crear valor empresarial, optimizar sus operaciones e innovar para un futuro sostenible.

Los principales hallazgos del estudio, que encuestó a más de 1,000 ejecutivos de empresas industriales en 13 países, incluyen:

Las organizaciones muestran un creciente apetito y aptitud hacia las fábricas inteligentes: En comparación con hace dos años, actualmente más organizaciones avanzan en sus iniciativas inteligentes y una tercera parte de las fábricas ya se han transformado en instalaciones inteligentes. Las manufactureras planean crear un 40% más de fábricas inteligentes en los próximos cinco años y aumentar sus inversiones anuales por 1.7 veces en comparación con los últimos tres años.

El valor agregado potencial de las fábricas inteligentes es mayor que nunca: Con base en este potencial de crecimiento, Capgemini estima que las fábricas inteligentes pueden aportar entre 1.5 billones y 2.2 billones de dólares a la economía global en los próximos cinco años. En 2017, Capgemini reveló que 43% de las organizaciones tenían proyectos de fábrica inteligente en curso, lo cual ha mostrado un incremento prometedor al 68% en dos años. La tecnología 5G se convertirá en un habilitador clave ya que sus características brindarían a los fabricantes la oportunidad de introducir o mejorar una variedad de aplicaciones altamente confiables y en tiempo real.

Escalar es el siguiente reto para la Industria 4.0: A pesar de esta perspectiva positiva, los fabricantes señalan que el éxito es difícil de alcanzar, ya que únicamente 14% define sus iniciativas existentes como “exitosas” y cerca del 60% de las organizaciones dicen tener dificultades para escalar. Los dos retos principales para ello son:

  • La convergencia IT-OT, incluyendo la implementación e integración de plataformas digitales, la preparación de datos y la ciberseguridad, será fundamental para garantizar la continuidad digital y facilitar la colaboración. Las arquitecturas agnósticas (capacidad de compatibilidad entre sistemas) y seguras de niveles múltiples permitirán una convergencia progresiva.
  • Además del talento digital, se requerirá una variedad de aptitudes y conocimientos para impulsar la transformación inteligente de la fábrica, incluyendo los perfiles multifuncionales, como ingeniería, manufactura, mantenimiento de producción y protección-seguridad. Mientras que las competencias sociales, como resolución de problemas y habilidades de colaboración también serán fundamentales.

De acuerdo con el reporte, las organizaciones necesitan aprender de los empleados de alto rendimiento (10% de la muestra total) que realizan contribuciones significativas a: plataformas digitales, preparación de datos, ciberseguridad, talento, gobernanza y un enfoque equilibrado entre la “eficiencia por diseño” y la “efectividad operativa”, aprovechando el poder de los datos y la colaboración.

Jean-Pierre Petit, Director de Manufactura Digital de Capgemini, señaló: “Una fábrica es un ecosistema complejo y vivo donde la eficiencia industrial es la siguiente frontera más que la productividad laboral. Los datos protegidos, las interacciones en tiempo real y los loopbacks virtuales-físicos marcarán la diferencia. Para detonar la promesa de la fábrica inteligente, las organizaciones necesitan diseñar e implementar un programa de gobernanza sólido y desarrollar una cultura de operaciones basadas en datos”.

“El paso a una Industria Inteligente es una oportunidad estratégica para que los fabricantes globales aprovechen la convergencia de la tecnología de la información y la tecnología operativa, con el fin de cambiar la forma en que sus industrias operarán y estarán listas para el futuro”, añadió. 

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