Fintech favorecerá la inclusión financiera: Prestadero

Autor: Mireya Cortés
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De acuerdo con el Banco Mundial, la inclusión financiera se refiere a que las personas físicas y morales (empresas), tengan acceso a productos financieros útiles y asequibles para satisfacer sus necesidades (transacciones, pagos, ahorros, crédito y seguro) prestados de manera responsable y sostenible. Garantizar que las personas de todo el mundo puedan tener acceso a una cuenta de transacciones es el centro de atención de la Iniciativa de Acceso Universal a Servicios Financieros para 2020 (UFA2020) del Grupo Banco Mundial (GBM).

Gerardo Obregón, Fundador y Director General de Prestadero, dijo: “es sabido que entre mayor inclusión financiera tenga un país, mayor crecimiento tendrá la economía, por lo que no sólo es un indicador del desarrollo financiero de un país, sino que debe de ser un derecho humano”. El primer paso hacia una inclusión financiera es tener acceso a una cuenta formal de transacciones que permita a las personas guardar dinero, y enviar y recibir pagos. Una cuenta de transacciones también puede servir como puerta de acceso a otros servicios financieros.

La tecnología financiera (Fintech) marcado por el aumento del uso de teléfonos móviles a nivel mundial, ha facilitado la ampliación del acceso de las pequeñas empresas y poblaciones difíciles de alcanzar a servicios financieros a un costo más bajo y con menos riesgo, por ejemplo:

  • Zonas remotas. La tecnología facilita el acceso a los productos, ya no se requieren sucursales de tabique cuando una persona puede obtener los mismos servicios financieros (y en forma más conveniente) a través de un teléfono con acceso a Internet.
  • Diversos servicios. Algunos servicios que ya se ofrecen a través de Fintech son: medios de pago, productos de captación y ahorro, productos de crédito, manejo de finanzas personales, y comparación de servicios financieros, entre otros.
  • Obtención de documentos vía Web. Los documentos de identidad digitales hacen más fácil abrir una cuenta. Obtener y sumar, por ejemplo, tu acta de nacimiento ahorra mucho tiempo y levanta el ánimo para seguir usando la tecnología.
  • Pagos en línea. La digitalización de los pagos en efectivo ha permitido que más personas empiecen a usar diversas cuentas.
  • Conocer al cliente. La mayor disponibilidad de datos sobre los clientes permite a los proveedores diseñar productos financieros digitales que se adaptan mejor a las necesidades de las personas no bancarizadas.

¿Qué retos enfrenta el sector ante la inclusión financiera? Al respecto, Gerardo Obregón mencionó: “El mayor desafío es garantizar que el acceso y los servicios financieros lleguen a las poblaciones difíciles de alcanzar, a zonas rurales pobres. Además, de aumentar la capacidad y los conocimientos financieros de los ciudadanos para que puedan entender los diferentes servicios y productos financieros”.

El directivo explicó que existen muchas razones por las cuales una persona está excluida del sistema financiero formal, y una de ellas es la “exclusión voluntaria”. Por ejemplo, si una persona simplemente no confía en los bancos y no quiere tener nada que ver con ellos entonces no se trata de un problema de acceso o de la oferta de servicios financieros. Pero en su gran mayoría, la exclusión financiera es involuntaria por la falta o la escasez de servicios financieros adecuados y formales en comunidades rurales.

La reciente 9ª Edición del Reporte Nacional de Inclusión Financiera, que incluye desde su 7ª edición a empresas de financiamiento colectivo (crowdfunding), marca que en materia de infraestructura financiera 85% de la población adulta habita en localidades que se encuentran a menos de 2 km de un punto de acceso (sucursales, cajeros automáticos, comisionistas y terminales), cifra que aumenta hasta en 98% se si trata de un radio de municipios completos.

México es uno de los países más rezagados en inclusión financiera dentro de la región y entre los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). La penetración del crédito representa 36% de la economía mexicana, mientras que en Brasil alcanza el 70%. Por su parte, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), informaron que estiman que 1,235 municipios en el país cuentan con al menos una sucursal bancaria, es decir, apenas la mitad de las localidades.

Entonces, la inclusión financiera en el país es escasa sobre todo en personas con menores ingresos y en zonas rurales. Pero esta disparidad no se soluciona con poner más bancos o corresponsalías bancarias en zonas rurales, porque esta estrategia sería lenta y costosa. Por lo tanto, para poder atacar el problema con mayor eficacia y con el mayor impacto posible, debemos basarnos en la tecnología, concluyó Obregón.

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