Jorge Carrillo Alarcón, director general de Informática, Comisión Nacional Bancaria y de Valores

Autor: Editor CIO ...
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Mejor alineación al negocio

“La virtualización ha sido muy importante para la Comisión Bancaria y de Valores”, aseguró Jorge Carrillo Alarcón, director de Informática. “Nos permite responder a un requerimiento no planeado o atender un imprevisto provocado por una falla; podemos mover un servidor de forma virtual a otra ubicación con el menor impacto al negocio”.
La apuesta a la virtualización por parte de la CNBV se ha dado en diferentes vertientes. Por un lado, esta tecnología les ha permitido tener un mismo número de servidores en espacios más reducidos al utilizar servidores tipo blade: en un rack donde existían ocho servidores hoy se aloja a 50.
“Hemos podido particionar el hardware en unidades suficientemente pequeñas para aprovecharlo al máximo. Si había incompatibilidad entre ambientes, había que destinar un servidor a cada uno”, señaló. El primer servidor virtual se desplegó hace tres años, “hoy prácticamente todo nuestro entorno de producción está en servicios virtualizados”. Cabe señalar que han ido de la mano con tecnología de VMware.
Desde ahí se ha dado el salto a la virtualización de aplicaciones a través de Citrix, lo cual ha facilitado las labores de auditoría que realiza gran parte de su personal. La CNBV lleva a cabo dos tipos de auditorías: extra situ, cuando se hacen en un escritorio con la información que proporcionan las instituciones financieras; e in situ, cuando se la auditoría se hace en las oficinas de éstas. Existen equipos de auditores desde dos hasta 20 personas, para quienes debe instalarse una red inalámbrica y acceso a Internet.
“Una forma accesible por el consumo de ancho de banda era la virtualización de las aplicaciones”, señaló el director de Informática. “Esto motivó que este año virtualizáramos todas las aplicaciones para todos los usuarios de la Comisión, independientemente de que estén dentro o fuera del edificio”.
También se aprovechará esta inercia para llevar la virtualización de aplicaciones al DRP, de modo que de darse una contingencia se utilice el centro de datos ubicado en Monterrey, donde puede dar cabida a un grupo de personas clave que requieran trabajar desde ahí, y el resto del personal puede tener acceso a sus aplicaciones desde su casa.
Finalmente, de acuerdo con Carrillo Alarcón, el teléfono fijo y la computadora de escritorio desaparecerán eventualmente con los equipos móviles dominando el lugar de trabajo. Es por eso que todas las computadoras usadas en este organismo son de tipo laptop, la cual viene acompañada de una estación de acoplamiento. “Si tienen que desplazarse, basta con desconectarla y llevarla consigo. Tienen movilidad de hardware, les damos las aplicaciones de manera virtual, así que pueden ser autónomos y trabajar desde cualquier lugar”, indicó.