¿Por qué siguen siendo importantes las tarjetas de presentación?

Autor: Mireya Cortés
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Las tarjetas de presentación son tan vigentes hoy como lo es el networking. Ambos son necesarios para el desarrollo de los negocios y, por medio del intercambio de información y datos de contacto, es posible iniciar relaciones que pueden convertirse en negocios.

“Las tarjetas de presentación forman parte de dos aspectos fundamentales para formular y mantener la imagen de una persona, empresa, organización o institución pública. Su conformación obedece, hoy más que nunca, a estatutos y manuales de imagen corporativa en los que se deben alinear los elementos gráficos y textuales que la conforman. En pocas palabras, la tarjeta de presentación es el primer punto de contacto, e impacto, entre una persona y sus interlocutores o públicos”, aseguró Daniel Hop, director de imprenta en línea Printero.

Según la diseñadora gráfica Fabiola Saldaña, en el diseño de las tarjetas de presentación es importante trabajar sobre formatos fáciles de manipular por el impresor. Lo mismo que apegarse siempre a un manual de imagen corporativa en el que estén establecidos los Pantones o colores a emplear, además de diseñar con base en gamas de colores para impresión como el CMYK.

Para ayudarle en esta tarea, Printero destaca algunas recomendaciones al momento de mandar a diseñar o imprimir sus tarjetas de presentación.

1.    Si aún no cuenta con un manual de imagen corporativa, aunque su empresa esté constituida sólo por usted, no dude en invertir en uno. El manual le ayudará siempre a mantener concordancia entre la creación de su logo, los Pantones o colores usados y el tipo de letra, entre otros aspectos, con su core business o práctica de negocio.

Contar con un manual no sólo le ayudará en el desarrollo de sus tarjetas, sino también para todas las aplicaciones que firme con su marca como cartas membretadas, sitio web, firmas de correos electrónicos, etcétera.

2.    Seleccione el tamaño de sus tarjetas. Existen al menos cuatro tamaños de tarjetas considerados como estándar, los cuales van desde 85 x 55 milímetros, usadas mayormente en Europa. De 3.5 x 2 pulgadas, usadas en EU y Canadá. De 90 x 50 milímetros, usadas en algunos países de Latinoamérica, incluido México. Y 90 x 54 milímetros, usadas en países asiáticos.

Esto difiere del tamaño de la resolución, el cual debe ser de 300 puntos por pulgada o dpis, por sus siglas en inglés. Con ello se garantizarán imágenes nítidas que no estén distorsionada o pixeleada.

3.    No todas las tarjetas deben ser “cuadradas”. Las tarjetas no necesariamente deben tener una medida específica como la rectangular. Hay tarjetas con la forma del logo de la empresa o de elementos relacionados con su práctica: una muela para dentistas, una llave para un taller mecánico o la figura de un foco para una agencia de publicidad.

Para determinar el tamaño o forma de la tarjeta, debe considerar dos elementos básicos de su estrategia de comunicación:

  • A quién va a entregar sus tarjetas. Debe considerar si su público es creativo, joven o innovador, o bien es un público conservador y corporativo.
  • El objetivo de la tarjeta, busque que resalte entre todas las tarjetas que estén en el tarjetero de su público objetivo, o bien sólo desea dar a conocer sus datos de contacto.

4.    Imánes para los refrigeradores ¿funcionan? Similar a la anterior recomendación, recuerde que existen diversos materiales en los que es posible imprimir sus tarjetas de presentación. En la historia de la imprenta se han entregado tarjetas impresas en esponjas, cuero, jabón, botellas, papel y hasta en un ladrillo.

Para que tome una decisión al respecto, le recomendamos considerar los elementos que constituirán su tarjeta, además del público al que se las entregará. No olvide que si su logotipo, imagotipo, isotipo, etc, tienen elementos que se pueden perder fácilmente en la tarjeta, debe utilizar materiales lisos y en colores neutros como el blanco, si, por lo contrario, su logo es tan sencillo que requiere algún elemento externo para resaltarlo, ahí puede elegir un tipo de papel o material con textura, o bien un color que le ayude a resaltar.

5.    Prepare sus archivos antes de mandar a imprimir. Debe ubicar la diferencia entre los colores digitales y los de impresión. Muchas veces al hacer bocetos, trabajamos sobre archivos digitales que por default tienen el código de color RGB, mientras que las imprentas basan sus colores en cuadricromías o código CMYK. Por ello al mandar una impresión a veces el color difiere entre la pantalla y la hoja de papel.

Para contrarrestar este problema, un elemento en el que no puede haber falla es el Pantone, este determina el color de impresión como un lenguaje universal.

Finalmente, al mandar a imprimir recuerde que lo mejor es que todo su archivo vaya en curvas para evitar que las fuentes o tipo de letra cambien y en formatos que sean admitidos por el impresor como JPG., PSD., TIFF., mismos que pueden ser convertidos en PDF como un archivo universal comprimido.

Cómo últimos toques, tanto Daniel Hop, Director de Printero, como la diseñadora Fabiola Saldaña, recomiendan especificar las medidas finales y acabados, como despunte, redondeado o suaje, “para que sus tarjetas luzcan como usted las tiene en su mente”.

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