Connect with us

Blog

¿Por dónde agarrar al ‘toro’ de la Transformación Digital?

Redacción CIO México

Published

on

toro-transformacion-digital

A veces uno siente que la Transformación Digital hay mucha y se habla mucho, pero no termina de existir o se banaliza. Que si se actualizó la versión del Excel a Office 365… “¡Transformación Digital!”. Aunque los usuarios siguen haciendo exactamente lo mismo con otra capa de pintura diferente.

En un escenario menos halagüeño, no sólo termina siendo inocua, sino que, tras generar una gran inversión económica y humana, no termina en buen puerto. Todos conocemos casos de grandes tragedias.

Un ejemplo sencillo de que sí puede ser positivo fue la implantación de un sistema de registro de ventas electrónica en una feria de literatura, que puso en funcionamiento un amigo. Este sistema les permitió automatizar el proceso de ventas y disponer de los datos en tiempo real para generar los análisis de negocio que antes no podían realizar o tardaban tiempo en exceso.

Transformacion-digital

Al ser una empresa pequeña y con problemas sencillos había claridad en la necesidad, en el objetivo, en el medio, en los usuarios y en el proceso de implementación, por lo que, sin ser sorprendente, el proyecto fue exitoso.

En muchas compañías estos puntos no siempre son claros y aún así el énfasis de la modernidad impulsa a los equipos de tecnología a proponer desarrollos muy poderos desalineados para justificar el puesto de tecnología o a los equipos de negocio a ser deslumbrados por las nuevas tendencias (Big Data es otra) a perseguir cantos de sirena, lo cual deriva en uno de los mayores pecados de los ejecutivos, sobre invertir con un exceso de tecnología en procesos que no cumplen las necesidades reales de la empresa como una huida hacia adelante.

Del mismo modo que muchas veces se confunde “correlación” con “causalidad”, otras tantas se confunde “tecnología” con “estrategia”.

La tecnología debe ser un habilitador y por extensión es una herramienta donde hoy nuestro privilegio es liderar áreas que puede que sean la mayor y más poderosa de todas las herramientas jamás creadas. Probablemente sea la única que puede dotar de una ventaja estratégica para su poseedor, pero como toda herramienta, debe de ser la adecuada.

Los procesos son el último paso de una definición de negocio, no al revés, y deben estar alineados al objetivo final. No en vano el nuevo perfil de Tecnología ya no es “el de Sistemas”, pudiendo delegar esas funciones en terceros y crecer a una función de socio de negocio.

Como en su momento pasó, y sigue pasando en Marketing, donde se confundían las ramas con el bosque, sucede lo mismo con la Transformación Digital, por lo que el profesor de Harvard, Theodore Levitt, lo resumió en su mítica frase: “La gente no quiere comprar un taladro de ¼ de pulgada; quiere comprar un agujero de ¼ de pulgada”.

Los ejecutivos de tecnología y negocio debemos saber en primer lugar qué queremos y entonces diseñar y liderar la solución adecuada. Así no sólo evitaremos sobregastos innecesarios en épicos elefantes blancos, sino que lograremos con mayor seguridad las metas que buscamos de manera más rentable. En conclusión, además de eficientes debemos ser eficaces.

_____________________

El autor de este artículo, Jordi Rodríguez Oliver, es Director de Inteligencia & Analytics de GEPP. Síguelo en @JordiRoOl o escríbele a Jordi.ro.ol.gemba@gmail.com

VIDEOS

Advertisement
 

Resources

Advertisement