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Estrategia CIO

Mujeres, educación y TI, tres componentes que pueden cambiar el mundo: Elvira Sánchez, CIO de DHL Express México

Redacción CIO México

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Este marzo se cumple un año que en nuestro país se decretó la alerta sanitaria. El evento marcó un antes y después en nuestra vida. Todo cambió: la forma de trabajar, nuestra interacción con amigos y familiares, los hábitos de consumo… Básicamente, nuestro estilo de vida no volvió a ser el mismo.

No obstante, la pandemia también ha dejado grandes aprendizajes y nos hizo evolucionar del mundo análogo al mundo digital. Así, la tecnología se convirtió en la columna vertebral que sostiene nuestra nueva realidad: las empresas y personas que no trabajaban en industrias de primera necesitad salieron adelante gracias al trabajo remoto; las escuelas, maestros y estudiantes optaron por la educación a distancia, y los negocios de todos los tamaños e industrias migraron hacia el comercio electrónico para asegurar la sana distancia recomendada por las autoridades.

La tecnología como catalizador en la transformación de las empresas trajo también oportunidades de desarrollo profesional y de negocio en todos los ámbitos. Según estimaciones de la consultora Gartner, en 2021 la inversión en tecnología relacionada con el teletrabajo será de 332 mil millones de dólares, lo que representa un mundo de nuevas oportunidades en las áreas  STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Las nuevas oportunidades laborales están vinculadas a perfiles de profesionistas con competencias tecnológicas y a una formación digital muy especializada. Sin embargo, la participación de las mujeres en el mundo de la tecnología es muy baja. En México, un estudio realizado por el IPADE reconoce que únicamente 38% de las mujeres estudian carreras STEM y solo 9% manifiesta interés en edad temprana.

Una alternativa para revertir esa tendencia es despertar la vocaciones tecnológicas y científicas entre las niñas en sus primeras etapas escolares. Esto puede ser el mejor camino para garantizar que la población femenina se incorpore en mayor cantidad al estudio de estas áreas y la mejor forma es escuchándolo directamente de otras mujeres.

Sin duda, las mujeres somos un punto de referencia en diferentes ámbitos de la vida. A pesar de la brecha de género, el techo de cristal y las ideas preconcebidas –factores con los que debemos pelear todos los días–todas contribuimos a generar cambios positivos en nuestro entorno. Por lo tanto, podemos confiar en que tenemos las herramientas suficientes para inspirar y despertar el interés en las nuevas generaciones de niñas para que elijan y desarrollen STEM desde temprana edad.

A las mujeres que actualmente desempeñamos una función clave ligada a un área STEM las invito a propiciar y apoyar el desarrollo de otras mujeres participando en nuestro ámbito. ¿Cómo? Compartiendo y acompañando, empoderando y apoyando, pues está comprobado que las mujeres tienen más probabilidades de interesarse por carreras de ciencias si tienen un modelo a seguir. De ahí que sea fundamental convertirnos en ese modelo que, lejos de verse inalcanzable, invite y aliente a perseguir un sueño en el campo de la ciencia.

Pero cuidado. Esta invitación no se ciñe únicamente a un tema de equidad de género. Por el contrario, se trata de poner en marcha una maquinaria que impacte a múltiples aspectos en la vida de las mujeres. Me explico apoyándome en una hipótesis lanzada por la ONU, en la que se afirma que dar a las mujeres igualdad de oportunidades en carreras STEM ayuda a reducir la brecha salarial de género, mejora la seguridad económica de las mujeres, garantiza una fuerza de trabajo diversa y talentosa, y es una oportunidad para que encuentren nuevas soluciones a los problemas que como sociedad enfrentamos en México y el mundo.

En el documento Las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas en América Latina y el Caribe, la ONU sostiene que contar con más mujeres en STEM traería beneficios para su desarrollo profesional y autonomía económica. Y es que una persona que trabaja en STEM gana dos tercios más que aquellas empleadas en otros campos, según el documento. De la misma manera, su participación apoyaría el crecimiento de las economías regionales y aseguraría que los servicios y productos desarrollados no estén distorsionados por carecer de la perspectiva del 50% de la población.

Este mes, como hace medio siglo, celebramos el Día Internacional de la Mujer y aunque vamos avanzando, esperamos no conformarnos con los logros pasados, sino enfocarnos en un futuro en el que se reconozcan y eliminen las brechas de género, en el que tengamos un “piso parejo” y que el conocimiento y experiencia tanto de hombres y mujeres se vean reflejados en servicios impulsados por la tecnología.

Elvira Sánchez, CIO de DHL Express México

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